Hoy quiero hacer mención a la importancia de dormir bien cuando estamos en época de exámenes. Dedicar tiempo a dormir es tan importante como dedicárselo a estudiar.
Tengo que decir que escribir este post, me hace especial ilusión porque en base a esta importante teoría gira el nombre de mi blog, "lección dormida, lección aprendida". Ya os cuento en la información de mi perfil que le di este nombre al blog en honor a una de las monjas con las que yo estudié bachillerato y es que ella le daba toda la importancia del mundo al buen descanso antes de ir a un examen.
Y así es, el descanso es vital para conseguir un óptimo rendimiento intelectual para este periodo tan temido por la mayoría de los estudiantes.
Pero... ¿qué debemos hacer si vemos que nuestro hijo no puede dormir lo necesario cuando está de exámenes?
Es importante crearle una rutina de sueño. No es lógico dejar al niño o no tan niño acostarse cada día a la hora que le plazca y que ésta varíe considerablemente. Hay que marcarle una hora propicia para meterse en la cama que le permita estar descansado y al cien por cien al día siguiente en el colegio.
De la misma manera, actuar de aquella manera que veamos que al niño le favorece esa rutina, es decir, si todas las noches le relaja que le demos un beso de buenas noches, pues no hay que dejar de hacerlo tampoco en época de exámenes, o ponerle su crema de manos, piernas, cuerpo, cara... o contarle un cuento...
Eliminar los estimulantes. La cafeína e incluso el chocolate no nos ayudan precisamente a "coger el sueño". Si encima están más nerviosos por la época complicada del cole, no les vamos a estimular aún más con este tipo de alimentos. Por lo que, si vemos que nuestros hijos tienen dificultades para conciliar el sueño, estaremos una temporada sin sacar productos ricos en cafeína o chocolate.
Darle una ducha o baño. Darnos una ducha o mejor un baño relajante también puede ayudarnos a relajarnos antes de meternos en la cama. Cada padre conoce perfectamente si ésto puede ayudar o por el contrario poner más nervioso a nuestro hijo, pero existe un estudio que señala que un baño con agua caliente una o dos horas antes de acostarse, ayuda a dormir mejor.
Descanso en compañía. Si el niño es pequeño, puedes aumentar su confianza y tranquilidad, dándole su peluche o muñeco preferido para pasar la noche juntos en su camita, e incluso, si ves que eso no soluciona lo suficiente, no te importe ofrecerle tu cama para esa noche de nervios, verás que pronto caerá en los brazos de morfeo.

Comentarios
Publicar un comentario